martes, 7 de enero de 2014

2014 tendrá acento andaluz


 
Por fin hemos entrado ya en 2014, que en términos acuarelistas tendrá un acento andaluz, ya que va a tener especial relevancia la Agrupación de Acuarelistas de Andalucía, que celebrará este año sus pletóricos 25 años de vida.
Con tal motivo se están planificando toda una serie de actos que tendrán como principal protagonista a la Acuarela y que según la información de que dispongo son los siguientes:
 
 
Exposición Itinerante de Acuarelas “25 Aniversario” (“25 años, 75 acuarelistas”), que recorrerá las 8 capitales de provincia andaluzas durante 2014: Sevilla. Jaén, Málaga, Almería, Granada, Cádiz, Córdoba y Huelva.

Edición de un número especial de la revista anual “Acuarela Información”, que irá acompañada de un DVD conmemorativo con los catálogos de exposiciones realizadas en los últimos 25 años, números de “Acuarela Información” y fotografías de actividades.

XII Encuentro Andaluz de Acuarela, a celebrar en Ronda los días 28 de febrero, 1 y 2 de marzo de 2014.


17 Exposición y Simposio Internacional de Acuarela de la ECWS (Confederación Europea de Sociedades de Acuarela), que tendrá lugar en Córdoba en la segunda quincena de octubre de 2014.
 
De todos estos actos podréis estar puntualmente informados a través de los datos adicionales suministrados por la propia Agrupación de Acuarelistas, tanto desde su web como desde los blogs correspondientes a las distintas vocalías.

 
A estas alturas nadie ignora las circunstancias actuales, con los adversos efectos de una crisis económica demasiado larga y aun insuficientemente controlada, que provoca restricciones en numerosos aspectos de nuestra vida diaria. No nos resultará nada extraño ver cómo afectan las parcelas propias de actividades culturales y artísticas como las que nos ocupan.
Plenamente conscientes de ello, los organizadores han puesto en marcha algunas iniciativas llenas de imaginación como la que ellos denominan micromecenazgo compartido, basado en la aportación voluntaria de cuantos deseen contribuir a la feliz culminación de diversos proyectos iniciados.
Este modesto espacio desea convertirse durante algunas semanas en un pequeño centro replicador que permita hacer llegar dichos proyectos a cuantas personas lo visiten y quieran conocerlo con más detalle a través de los cauces reglamentarios, como los arriba citados.
Es una tarea a la que cualquiera se adhiere con gusto, consciente de que, nos guste o no, sea mejor o peor, resultará cada vez más necesaria en el futuro la involucración de la sociedad civil, es decir particulares y sus asociaciones, para resolver nuevos problemas y necesidades.
Es de esperar que no se resientan demasiado y permanezcan accesibles suficientes espacios públicos donde poder exponer las muestras colectivas que se realicen en próximos tiempos.

Más allá de las concretas aportaciones que podamos hacer cada uno de nosotros, que en todo caso supone un esfuerzo añadido, en especial al compararlo con el oscuro destino de tantas partidas provenientes de nuestros impuestos reglamentarios, siempre crecientes, es necesario  hacer todavía un esfuerzo más: generar nueva energía creativa, aprovechando si fuera necesario la rabia que podamos sentir a veces, con el fin de conseguir obras de mayor calidad artística, cada uno desde su particular sensibilidad y estilo.

Tengo la convicción de que si cada uno de nosotros podemos elevar nuestro propio nivel, con  mayor razón podremos juntos elevar el nivel global de la Acuarela, de tal forma que seamos cada vez más y más creíbles, con lo que sabremos exigir más eficazmente y acceder mejor a todas aquellas ayudas a las que justamente tengamos derecho.
Así pues, feliz aniversario, Acuarelistas de Andalucía!
 

 

sábado, 21 de diciembre de 2013

La diversidad -y 4

 
 
Empezando como se acababa el anterior post, de nuevo la misma pregunta: ¿Es aceptable o criticable una gran diversidad dentro de la obra de un mismo artista?

Ante todo creo que son una franca mayoría los artistas que dirigen considerable cantidad de su esfuerzo en tratar de obtener una uniformidad que sea visible en el conjunto de su obra, porque suele interpretarse como signo de una cierta coherencia, madurez y personalidad, que posibilita la identificación del autor ante la simple visión de su obra, sin necesidad de leer su firma.

Aunque eso es así, todos conocemos también otros artistas también serios que muestran un particular polimorfismo en su producción, a veces haciendo bandera de tal actitud. Para ellos cada obra debe ser singular, siempre distinta y por ello valoran la similitud como un signo de debilidad, un tic manierista, adjetivo que siempre lleva aparejado una connotación negativa. Lo subjetivo, lo irrepetible debe primar siempre sobre el componente objetivo de la realidad que sirve de modelo, que únicamente debe servir como activador del proceso creativo, autónomo y variable como cada momento de nuestra vida.

Evidentemente nos estamos refiriendo a aquellos casos de diversidad intensa y coetánea, no la que aparece en la evolución del artista en función de su edad y condiciones biográficas, que siempre resulta conveniente, aunque pueda adquirir diversas intensidades en cada caso concreto.

Podemos ponernos de acuerdo en que disponer de una amplia variedad de registros siempre suele ser signo de riqueza y de capacidad, tanto cuando se refieren a las propias temáticas (paisaje, marinas, figura, etc.) como a las gamas cromáticas utilizadas o al propio lenguaje plástico, siempre que se atisbe cierto hilo conductor. No cabe duda de que resultará siempre más difícil defenderse de la acusación de monotonía excesiva, sea temática, de colorido, de lenguaje o técnica.

La respuesta acertada sobre la legitimidad del supuesto exceso en la diversidad mostrada por algún artista en concreto solamente la conoce él mismo. Tan solo él sabe de una forma más o menos consciente los profundos motivos de su polimorfismo pictórico, su verdad, su autenticidad, cuando van más allá de las modas, influencias externas y de la inseguridad personal que puede producir indecisión en cuanto al propio camino plástico en un momento dado. Como también al propio artista le corresponde la responsabilidad de resolver el dilema, corrigiendo o manteniendo tal diversidad.

En tales casos un observador externo, si desea ser responsable, debe tratar de ser tolerante y respetuoso con la actitud de cada artista. Lo que no significa que no sea más partidario de una evolución gradual que de un estatismo absoluto, a la vez que pueda preferir constatar cierta regularidad que interpreta como signo de una mínima convicción intelectual.

Si además el mismo observador percibe algún tipo de paralelismo entre la evolución del conjunto de una obra y la propia experiencia personal del artista, siente mayor tranquilidad. En todo caso, ante la duda siempre hay que escoger la libertad para el artista.
 
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Aprovecho la ocasión para desear a todos unas Felices Navidades, así como los mejores augurios para el nuevo Año 2014, que ya nos está acechando desde una cercana esquina, con toda la incertidumbre de lo que está por venir, que esperemos sea cada vez más grato, ya que se está haciendo cada vez más necesario.
 
 

viernes, 22 de noviembre de 2013

La diversidad -3

 
¿Es aceptable intentar poner algún tipo de límite a la manifiesta diversidad lograda durante las dos décadas últimas en el ámbito de la práctica acuarelística?
 
A buen seguro que ya el simple planteamiento de la pregunta sería por sí mismo capaz de suscitar recelos y  protestas en una gran parte de acuarelistas que fueran consultados sobre este asunto, tal es el grado de universalidad conseguido en la aceptación del principio de libertad creadora, hoy considerada una irrenunciable conquista de las vanguardias del siglo pasado.
 
Mi intención, al plantear así el asunto, no es otro que una saludable provocación intelectual. Por supuesto que no hay ninguna duda de que los márgenes de la libertad creativa han de ser tan amplios como sea posible, tanto en su aspecto estrictamente formal (temáticas, formatos, lenguajes, etc.) así como en el técnico (soportes, materiales, procedimientos, etc.), aunque no estaría de más añadir una precisión: siempre que no sean vulneradas o puestas en serio compromiso aquellas condiciones que definen la naturaleza de la acuarela.
 
A título meramente personal, considero que entre todas las características de la acuarela, la cualidad de la transparencia es la más esencial y constitutiva de esta técnica pictórica. Consiguientemente, pienso que las obras que de forma  manifiesta sustituyan por opacidad amplias zonas de la superficie pintada, no deberían ser catalogadas como acuarela sino como técnica mixta, con sus consiguientes efectos. De esta manera se evitaría violentar lo más específico de la técnica.
 
Nótese que ello no excluiría un uso restringido de algunos elementos total o parcialmente opacos, -que en ciertas ocasiones pueden estar más que justificados, ante ciertas dificultades descriptivas, o aunque fuera tan solo por la simple voluntad del artista-.
 
Es evidente que un enunciado así puede dar paso a polemizar sobre qué se entiende por una zona amplia, si debería ser cuantificada en porcentajes de la superficie, etc., juego en el que no me atrevería a entrar y que es tarea que concierne a quienes deben tomar decisiones en algún momento determinado, como por ejemplo desde la posición de un comité para la  selección de obras en aquellas muestras acuarelistas que lo requieran.
 
Como que el derecho a ser transgresor no puede ser patrimonio exclusivo de los artistas, también puede afectar a los propios miembros de estos comités, y de hecho es lo que ocurre en algunos casos, cuando se observa la facilidad con que se aceptan ciertas extralimitaciones que a primera vista parecen comprometer la naturaleza propia de la técnica.
 
A fin de cuentas –deben pensar- tampoco pasa nada. Al menos mientras que una notable mayoría siga respetando las normas básicas, no existirán graves riesgos para los intereses de la técnica acuarelística...
La supervivencia de la Acuarela como tal exigen, en mi opinión, algunas dosis de prudencia por parte de todos, de modo que un rechazo argumentado de ciertos planteamientos radicales excesivamente destructores, puede ser no solamente aceptable, sino incluso conveniente. Siempre cabe competir en modalidades más apropiadas.
 
Este tipo de situaciones, siempre delicadas, deben ser encaradas todavía con mayor sensibilidad en aquellas iniciativas actuales que precisamente pretenden de forma explícita potenciar la innovación, la experimentación, actitudes siempre plausibles y merecedoras de todo apoyo, aunque también de cierto discernimiento.
 
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Un aspecto más a valorar en relación con la diversidad es el que tiene que ver con la que se da dentro de la obra de un mismo artista, tema que por su propia naturaleza es más vidrioso aún que el anterior, ya que se vincularía de modo más estrecho con su indiscutible derecho a la libertad personal.

De nuevo la misma pregunta: ¿Es aceptable o criticable una gran diversidad dentro de la práctica de un mismo acuarelista?

Lo dejaremos para el próximo post.

martes, 15 de octubre de 2013

La diversidad -1


 
 

 
La simple casualidad de coincidir en el tiempo dos eventos acuarelísticos relevantes a cargo de dos excelentes acuarelistas de nuestro país, Jesús Lozano Saorín y Manel Plana, que practican unos lenguajes bien diferentes entre sí, me ha hecho reflexionar sobre la necesidad de mantener siempre una actitud tolerante y lo más abierta posible ante las formas más dispares de entender la acuarela. No solamente eso, sino la obligación de tratar de fomentar ampliamente dicha diversidad en aquellos ambientes que sean aptos para la divulgación del conocimiento artístico.
Todos conocemos bien que si la acuarela ha conseguido ganarse un pequeño espacio dentro del mundo de la pintura  ha sido a través de un esfuerzo mantenido en el tiempo y también a haber jugado sus mejores cartas, entre las que han destacado la ortodoxia de la técnica, la exigencia de unos mínimos requisitos de calidad respecto al soporte de papel, la predilección por los formatos pequeños, la ejecución generalmente en pocas sesiones, cuando no en una sola, dado el carácter propio de la técnica, que permite aplicar sucesivas capas en espacios cortos de tiempo, siempre que se den unas favorables condiciones de humedad.
Algunas de estas características han favorecido entre otras cosas una mayor práctica colectiva, aprovechando salidas pictóricas hacia lugares de interés, en las que se estrechan relaciones con otros acuarelistas. Se dirá que ello ocurre también en cualquier otra técnica y es verdad, pero justo es reconocer que la diversidad de posibilidades técnicas, tamaños, soportes, etc no facilita las cosas a tales colectivos, lo que está en la raíz misma de la prevalencia tan desigual en cuanto a los movimientos asociativos, ampliamente extendidos entre los acuarelistas, dando lugar a unas agrupaciones activas, algunas de ellas de largo recorrido.
Es probable que en tales movimientos no pueda excluirse cierta actitud de defensa de los propios intereses entre los practicantes de la acuarela, técnica que todavía hoy demasiadas personas consideran como un arte menor, remisas a considerar pintura a nuestras aguadas. Sin embargo, se trata de opiniones en franca regresión que solamente una mente muy radical y rigorista puede defender con un mínimo de honestidad intelectual.
En realidad todos los condicionantes sociológicos más arriba apuntados poseen en sí mismos un cierto efecto uniformador, por inevitable contagio entre las formas de hacer, las conocidas influencias, que como tales han existido y existirán siempre entre artistas de ámbitos cercanos geográficamente. Tales influencias se hacen más patentes en el interior de aquellos grupos que se constituyen alrededor de algún artista de más talento, que aún sin pretenderlo llega a constituirse en un verdadero maestro, admirado por su saber mientras se le intenta copiar de modo formal y acrítico, o escrutar inteligentemente y en silencio, con el objeto de penetrar el secreto que se esconde dentro de la propia excelencia.
En cualquier caso, coincideremos en que es innegable que durante estas últimas décadas las cosas han ido cambiando de una manera sustancial, y ello por muy diferentes motivos:
-La inquietud creciente entre los artistas plásticos, siempre en pos de un valor fundamental, la creatividad, entendida a menudo como diferencia, ruptura y transgresión, modelo inoculado entre los jóvenes emergentes como una cualidad imprescindible para demostrar la propia valía.
-La movilidad geográfica, con la consiguiente apertura hacia otros naciones y otros continentes, especialmente hacia los países europeos más adelantados y Norteamérica, donde el arte ha sido más proclive a desarrollar todo género de las inquietudes antes insinuadas, a lo que habría que añadirse la difusión de las filosofías del lejano oriente, desde donde han llegado formulaciones introspectivas, desmaterializadoras, líricas, minimalistas, que ponen mayor énfasis en espacios diáfanos y vacíos, favorables al silencio, a veces complementados por los desahogos enérgicos y vitales del movimiento gestual, en gran parte reminiscencia de la propia escritura oriental. Para acabar de completar la descripción debería citar las influencias del llamado tercer mundo, con todo su primitivismo formal, el cromatismo desbordante del arte africano y del hispanoamericano, que presentan unas iconografías marcadas por sus particulares coordenadas culturales, creencias y movimientos sociopolíticos.
-La hiperproducción de bienes, derivada de la industrialización y del capitalismo dominante, que ha provocado la aparición de múltiples productos de consumo con utilidad artística, como nuevos pigmentos, multitud de sustancias que permiten ampliar el espectro de los soportes aptos para pintar con acuarela, aún con evidentes dificultades de incierta solución, todo hay que decirlo. En cambio, otras limitaciones como las que tienen que ver con el tamaño de papel utilizable han desaparecido gracias a la multitud de tamaños disponibles, desde los pequeños cuadernos utilizados por los movimientos urban-sketchers hasta los inacabables rollos utilizados por todos los artistas partidarios del gran formato.
Todo ello provoca condiciones favorables al abandono de aquel estilo tan propio de la acuarela clásica, como eran aquellas acuarelas inglesas con su esmerado dibujo subyacente, los apuntes perfectos, sus expresivas ilustraciones, tantas y tantas filigranas fruto de un tiempo que, para bien o para mal,  era bien distinto del que nos toca vivir hoy...

(Seguirá)

jueves, 26 de septiembre de 2013

Nueva temporada

De nuevo las maquinarias de nuestras instituciones acuarelísticas comienzan a ponerse en movimiento ante la nueva temporada, ante un nuevo curso siempre interesante como todo lo que está por suceder. Cada una de ellas con sus propio estilo, se disponen a acometer su agenda de actividades, que constituye su auténtico programa, en el que siempre resalta un insaciable deseo, el de aumentar el número de quienes practican la acuarela así como la propia calidad de sus obras.
Como ya insinuaba en el anterior post, se advierte un renovado dinamismo que podría casi considerarse un auténtico milagro en momentos con tantos factores proclives al desaliento.
Estoy convencido de que a nivel individual cualquier intento de superación, toda reflexión en busca de una mayor comprensión de nuestras motivaciones personales, toda valoración del propio lenguaje utilizado, redundarán siempre en algún tipo de mejora, por pequeña que nos pueda parecer.

En el plano de nuestras organizaciones, que son también otros organismos vivos, dotados de estructuras anatómicas y fisiología propia, ocurre también algo similar. Más allá del lógico aumento de nivel que pueda suponer la suma de pequeñas decisiones individuales, el efecto de una vertebración inteligente e integradora, la sabia canalización de las diferentes energías de cada uno de los asociados, se traducirá inevitablemente en un mayor resplandor en todas las agrupaciones que actúen con discernimiento.
Porque hay que entender que en nuestros colectivos nadie sobra. Ni las gaviotas solitarias, a veces obsesionadas en volar cada vez más alto y mejor, ni los apacibles espíritus más gregarios que siguen con cierta pasividad el movimiento mayoritario. Ni los veteranos guerreros, que siempre poseen referentes de interés, que serán de gran utilidad en el ámbito del archivo y de la historia, ni los jinetes inquietos que llevan la técnica hacia nuevos espacios, nuevos rincones donde dejar -a menudo de modo inconsciente-, semillas que otros anónimos espectadores se encargarán de convertir en árboles y en flores. Ni los firmes partidarios de la ortodoxia en el concepto o en la praxis,  ni los espíritus transgresores que jamás parecen conformarse con los resultados obtenidos, aquellos que sienten como una invencible alergia hacia cualquier clase de camino trillado…
Quienes dirigen nuestras agrupaciones tratarán de reconocer las distintas posibilidades de los asociados, con el objeto de descubrir la mejor manera de conducirlos de forma integrada, con lo que se conseguirán resultados superiores a la simple suma de sus componentes.

Vaya para todos, acuarelistas y dirigentes, un animoso saludo con el  deseo de que sepamos todos superar las dificultades que siempre aparecen en el camino diario.
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Entre todas estas actividades que se están iniciando en estas fechas, es obligado referirse a las que tendrán lugar en próximas fechas en la ciudad de Granada, como celebración del Milenio del Reino de Granada, organizados por la Vocalía provincial de la Agrupación de Acuarelistas de Andalucía, que con tanto acierto dirige su presidente Elías J. Cañas. No me cabe la menor duda de que este encuentro Nacional de Acuarelistas constituirá una experiencia exitosa, un acontecimiento enriquecedor para todos. Tener ocasión de compartir sesiones de pintura en marcos tan cargados de historia como la Alhambra o la zona del Albaycín resultará toda una grata e inolvidable experiencia.


 
Aprovecho la ocasión para resaltar una muestra individual que hoy se inaugura en Madrid, en Paseo del Prado, 1,  del conocido acuarelista andaluz Nemesio Rubio, que cuenta con un amplio bagaje expositivo y un gran dominio de la técnica, de la que extrae unos resultados pictóricos de alto nivel mediante el uso inteligente de sus recursos. La osadía de acometer temas de notable dificultad habla por sí misma de su excelente dibujo, siempre tan necesario en nuestra técnica. Le deseamos todo el éxito.

A caballo de ambos temas, el de esta exposición y el Encuentro de Granada, me permito citar una exposición colectiva que está teniendo lugar en el espacio de la galería de Arte La Zubia, justo al lado de Granada, en la que me cabe el honor de participar junto con un selecto grupo de artistas de todo el país, en la que también pueden verse obras del extraordinario acuarelista granadino Galán Polaino, dominador como pocos de los temas de figura humana.
El siguiente enlace ofrece información sobre dicha exposición: http://www.galeriadeartelazubia.com/exposicion/exposicion-colectiva-septiembre-2013/

 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Motivos para la esperanza

A finales de julio, pocos días antes de finalizar la temporada, como cualquier otro socio de nuestra agrupación de acuarelistas, recibí un correo/circular con la salutación de despedida de  curso y el protocolario deseo de unas buenas vacaciones, a la vez que se nos adjuntaba un somero avance de  la programación de las actividades previstas para el nuevo curso que ahora estamos acabando de empezar.
Quedé gratamente sorprendido ante una notable lista de eventos que formarían parte de la dinámica regular de nuestra agrupación, que de este modo demostraba claramente la existencia de renovados impulsos en aras de enriquecer el contenido global de la asociación, a la vez que sugería la superación de cierta impresión de atonía que parecía haber tomado carta de naturaleza entre nosotros durante un tiempo excesivamente largo.
La consolidación de una serie de cursos ya habituales, a los que se añadirían nuevos cursos y talleres, como el de acuarela creativa a cargo de Kolo, la continuación siempre ilusionante de los grupos móviles, que desarrollan la modalidad urban-sketcher, así como la inagotable energía de personalidades como Teresa Jordà y la adhesión de nuevos artistas como el excelente artista sabadellense Joan Coch, contribuirán sin ningún género de duda a empujar hacia arriba el nivel colectivo de nuestra obra acuarelística.
Cualquier enamorado de esta técnica no podría sino sentir profunda satisfacción y alivio, por lo que tiene de esperanza con vistas a alcanzar objetivos que compartimos.
Aunque es natural que por mi residencia en Barcelona viva más de cerca lo relativo a esta Agrupación, no parecen ir a la zaga otras agrupaciones, como AEDA, los Acuarelistas Valencianos, los Aragoneses que están casi a punto de disfrutar el Segundo Encuentro Nacional en Les Paules, la pujante Agrupación Andaluza que ya ha ultimado los detalles de su próximo Encuentro Internacional en homenaje al Milenio del Reino de Granada, que sin ninguna duda constituirá todo un éxito de participación y calidad, preludio del Simposium Europeo previsto para 2014.
Mirándolo en conjunto, podría decirse con bastante objetividad que la concatenación prolongada de tantos elementos negativos para el Arte no han resultado ser suficientes para detener el dinamismo propio de una actividad que aunque no constituye una necesidad perentoria ni básica como puedan serlo otras que sí lo son, -como el alimento, el vestido, la vivienda, etc. - sí que parece íntimamente vinculada a la propia naturaleza humana. 
Se trata de esa chispa que supone el impulso creativo, que emerge una y otra vez en pos de la representación de la belleza, siempre diversa y plural, siempre abierta a nuevos lenguajes, pero que genera en los que son más sensibles algo así como una sensación de vacío intelectual y emocional, que requiere su apropiada satisfacción.
Para mí personalmente, asediado en ocasiones por ciertas reticencias, en forma de dudas sobre la oportunidad y el acierto en promover actividades que a juzgar por la evolución de los hechos parecen haber perdido una parte importante de su utilidad práctica, la constatación de tales movimientos colectivos, generalmente suma de muchas voluntades individuales, me proporciona no solamente alegría sino también cierta tranquilidad.
Y es que tales informaciones nos permiten legitimar la parte de nuestras energías dedicadas a excitar el gusto por la práctica artística de la Acuarela.
Tras un sencillo análisis de conjunto tengo la percepción de que existe una proliferación creciente de las actividades didácticas, bien sea en forma de Cursos, Talleres, sesiones tipo Masterclass, etc., a cargo de los acuarelistas más relevantes, así como de los más intrépidos, todo lo cual supone un enriquecimiento en cuanto a ofertas para quienes se están iniciando. Posiblemente supone también para quienes imparten dichas enseñanzas una forma de compensar pérdidas derivadas de la reducción de actividades expositivas, consecuencia de la situación general de la economía.

martes, 16 de julio de 2013

Remodelación de este espacio -2

...PÁGINA EN FASE DE REMODELACIÓN...
 
  
Tal como se había indicado en los últimos posts, en estos momentos ya se ha empezado a modificar el contenido de algunos apartados, como por ejemplo el de la información sobre Agrupaciones, que a partir de ahora dependerá de la que suministren sus lugares de referencia, bien sean en forma de web tradicional o espacios tipo blog.
Como algunos de vosotros ya habréis tenido ocasión de comprobar, también se ha procedido a cambiar la presentación visual del propio apartado Acuarelistas, de modo que desde el principio aparezca visible la imagen de una obra de cada artista, lo cual no supone ningún menoscabo para el acceso al resto de sus obras o a los enlaces hacia sus específicos blogs o sitios web.
Creo que con este cambio se hará más agradable la navegación por la página.  Por otra parte, al simplificar las adscripciones geográficas a solamente cuatro bloques, resultarán también más fáciles de localizar.

La idea es ir añadiendo, sin prisa, nuevos acuarelistas al espacio, especialmente a través de la información suministrada genéricamente por internet o bien a través de las propias asociaciones a las que pertenezcan, con lo cual se ganará en interés. Como se ha hecho escrupulosamente hasta ahora, se intentará siempre que sea posible la comunicación con cada uno de ellos, pese al ánimo meramente informativo de este espacio.  
 
El apartado Encuesta se ha eliminado transitoriamente, para ser sustituido por otro que se denominará algo así como InfoPlus, en el cual se mostrarán datos que puedan tener algún interés, empezando por la propia encuesta, de la que se mostrarán allí sus resultados y los comentarios sobre la misma, así como los objetivos iniciales de la iniciativa, el programa del curso básico de Acuarela que contemplaba el proyecto inicial, resúmenes de las reflexiones que puedan tener algún interés, nuevos datos que con  toda probabilidad irán apareciendo a lo largo de los meses, etc.
El apartado Objetivos los seguirá reflejando, con cuantas limitaciones se quieran, si bien habrán de ser periódicamente redefinidos de acuerdo con la evolución de los hechos, siempre una de las mayores incógnitas, puesto que nunca es fácil adivinar el futuro. Quizás por ello sea el apartado que va a resultarme más difícil modificar.
Estoy convencido de que a lo largo de este tiempo estival alguna solución se encontrará, ya que en realidad no ha habido ningún cambio sustancial en cuanto a los objetivos que se pretenden, que no son otros que ayudar a motivar y contribuir con todos vosotros al ejercicio y perfeccionamiento de esta maravillosa técnica.