domingo, 14 de octubre de 2012

La espera tranquila

La Iniciativa, en 10 preguntas

La proximidad de la Exposición-Simposium Nacional de Ceuta, que acaba de tener lugar, hacía oportuna y viable la presentación de esta iniciativa Acuarela y Acuarelistas en el transcurso de la reunión entre presidentes de las Agrupaciones.

Cambios imprevistos de agenda imposibilitaron dicha presentación, ante lo cual se ha tenido que habilitar un plan alternativo. Se ha optado por la comunicación interna directa entre las agrupaciones de ámbito estatal, hecha desde la propia A.A. Catalunya con la intención de conocer de primera mano la receptividad ante un proyecto que adopta formas más concretas que en sus inicios.

Para quienes habéis tenido la paciencia de seguir este espacio ya conocéis la naturaleza de esta iniciativa o proyecto, al menos en sus líneas básicas.

Pues bien, este plan alternativo se pondrá en marcha esta misma semana, gracias a la actitud del Presidente de la A. A. de Catalunya, Josep A. Espinosa de los Monteros, que lo pondrá en conocimiento del resto de Agrupaciones.

La comunicación por cauces reglamentarios confirma de modo fehaciente la intención de no generar nuevas estructuras, ni siquiera contestar cualquiera de las actualmente existentes, sino que trata de potenciar las posibilidades pedagógicas que albergan en su seno.

El posicionamiento de las distintas agrupaciones frente a esta proposición servirá ante todo para pulsar el estado de opinión y conocer las posibilidades de cada una de ellas ante una eventual puesta en práctica de dicho proyecto. Es obvio que no todas tienen los mismos problemas, ni la misma capacidad, ni idénticas prioridades, porque todas son distintas en función del número de socios y áreas geográficas sobre las que actúan.

Revisando la evolución de toda esta iniciativa, de poco más de cinco meses de vida, me doy cuenta de que su nivel de concreción es cada vez mayor, en contraste con el carácter indefinido y genérico de los planteamientos iniciales. Puedo asegurar que no se trata de estrategia alguna, de ningún tipo de ocultación premeditada, sino la simple expresión de la propia dinámica del proceso.

Proceso que en estos momentos me resulta mucho más fácil de describir en pocas líneas, que podrían ser más o menos éstas:

Con el decidido ánimo de promover de forma eficaz la acuarela, con la esperanza puesta en una mayor penetración en estratos artísticos más jóvenes, en la convicción de que para tal fin  debe estar sustentada en una enseñanza lo más sólida y estructurada posible, se propone la creación de un Curso Básico de Acuarela, que cuente con el apoyo y autoridad del conjunto de agrupaciones.

Con tal objetivo el curso estaría constituido por una serie de temas a cargo de acuarelistas escogidos por las propias agrupaciones y cuyo contenido se utilizará como pauta y guía para el programa didáctico a impartir en el seno de dichas agrupaciones.

Se propone con ánimo renovador y polivalente, lo que en algunos casos puede implicar algún tipo de adaptación, incluso del propio  mobiliario, con vistas a facilitar formas diferentes de pintar, que hasta ahora han estado centradas casi exclusivamente en los convencionales caballetes de estudio.
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Como podéis suponer, ignoro cuál va a ser los posicionamientos que van a adoptar las distintas agrupaciones, aunque se me hace difícil imaginar que no intenten probar un proyecto así, por lo que tiene de estimulante, participativo y enriquecedor.

Debo indicar que aunque no se cumplieran estas previsiones y el proyecto quedara en una calle sin salida, ello no va a suponer en modo alguno el cierre de este espacio, que surgió como simple instrumento de aquel proyecto. El espacio seguiría abierto como uno más entre los múltiples blogs sobre acuarela que pueden visitarse a través de internet.

En algún próximo post se darán a conocer detalles sobre los contenidos de la propuesta y un ejemplo del propio Curso. Entretanto esperaremos con confianza y tranquilidad.

domingo, 7 de octubre de 2012

Localismo y universalidad




Como todos sabéis, esta semana tendrá lugar el XV Simposium y Exposición Nacional en Ceuta,  los próximos 11 al 14 de este mes, organizado por Pedro Orozco Tristán,  Presidente de la Agrupación Ceutí de Acuarelistas, que será sin duda un éxito en todos los sentidos.

Aunque estaba previsto haberse hecho una presentación de este proyecto Acuarelistas en la consiguiente reunión de los Presidentes, ello no será posible por cambios en la agenda del de nuestra Agrupación. Ya se comentará en el próximo post. 


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La Iniciativa, en 10 preguntas

Localismo y universalidad

Cierto componente de complacencia es, por regla general, una de las primeras tentaciones que salen a nuestro encuentro en los inicios de nuestra actividad acuarelística. Es muy humano, y puede que hasta sea un mecanismo subconsciente de defensa que nos permite perseverar pese a que los primeros resultados no sean realmente los previstos.

En algunos casos, en fases más adelantadas aparece otra actitud que es más peligrosa, una tendencia al encastillamiento, siempre contrario a la necesaria apertura, por más que tampoco ésta deba  imponerse de modo indiscriminado.

Como ya se ha dicho en otros momentos, la adopción de determinado lenguaje pictórico ha de hacerse tras su adecuada elección y asimilación personal, sin que ello suponga impermeabilidad total frente a otros lenguajes, ya que el conjunto siempre se enriquece con nuevas aportaciones.

El desconocimiento del exterior se corrige con actitudes receptivas, aunque no acríticas. El contraste con otros modelos siempre es fuente de enriquecimiento cultural y artístico, incluso que lleguen a adoptarse bajo formas de mestizaje, aposición de elementos ajenos, tras su previa valoración.

Evitando las tentaciones excluyentes y tratando de mantener una permeabilidad activa ante nuevas formas y conocimientos, se posibilita la vitalidad de los eventuales encuentros entre acuarelistas, sean de ámbito local, nacional o internacional, constituyendo un buen  método de aprendizaje.

Y para los más reacios a viajar siempre puede ser de gran utilidad la gran multitud de  escaparates ofrecidos ante nuestros ojos a través de internet, así como las recopilaciones publicadas de las exposiciones colectivas de una cierta relevancia.

Como algunos ya sabéis, este espacio no contempla la dimensión internacional de la acuarela más que de forma indirecta, a través de algunos blogs enlazados con el permiso de sus autores, que contienen información en este sentido, en ocasiones muy cualificada, sobre acuarelistas de proyección internacional.

En cambio, lo que nunca dejará de promover es la actitud acogedora, lo más  integradora posible entre las propias Agrupaciones, grandes o pequeñas, sin dejar de lamentar un exceso de segregación, tras el cual a menudo se esconde algún individualismo exagerado o localismos de diversa índole, que al final casi siempre  son empobrecedores.

Para evitarlos hay que superar nuestros intereses más inmediatos, siempre con el espíritu abierto y la mirada crítica. No siempre estamos en tal disposición, todos pasamos  algunos  momentos de indefinición y de inseguridad, pues entre los acuarelistas la fragilidad está más extendida que la arrogancia o un aparente exceso de seguridad.

Cultivarse, tratar con seriedad nuestra actividad artística, superar las dudas y las dificultades nos permitirá el sosiego de espíritu suficiente para encontrar más fácil añadir o suprimir en nuestras obras algún detalle de tipo conceptual o simplemente técnico. 

En tal disposición de ánimo no actuaremos a la defensiva, sino con un talante acogedor, antes autocrítico con nuestro localismo personal que inquisidor con los demás, preparados en la medida de lo posible para la fecundación selectiva y consciente de todos aquellos saberes que nos parezcan creativos y universales.

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lunes, 1 de octubre de 2012

La pregunta incómoda

La Iniciativa, en 10 preguntas

Tal vez sólo se trate de algún complejo arrastrado a lo largo de mi experiencia artística personal, algo así como un tic, que tiendo a hablar con frecuencia de la necesidad de ser consciente de lo que llevamos entre manos mientras pintamos acuarelas.

Han sido largos años de pintar como simple actividad recreativa, algunas veces rutinaria, en los que el inmediato bienestar obtenido con los propios ejercicios, en general al aire libre, aprovechando cualquier ocasión, una simple excursión familiar o bien las propias vacaciones, ya  justificaba por sí mismo la práctica de tales actividades.

Pintar del natural, al aire libre, con la principal preocupación puesta en una resolución aceptable de los problemas lumínicos, ambientales, resultaba casi siempre una experiencia agradable.

No sentía una tensión excesiva, a lo sumo la propia de ciertas dificultades técnicas que se acentúan en algunas fases de la ejecución. Pero en cierto sentido pintaba como caminaba, como hablaba, como respiraba… casi sin darme cuenta.

Imperceptiblemente pensaba en clave figurativa, impresionista o postimpresionista y mis preocupaciones básicas eran la forma, la luz y el color.

Después de todo, mi dedicación a la acuarela era secundaria, no constituía mi actividad profesional y modus vivendi, como muy a menudo ocurre entre los acuarelistas. Es por ello que no sentí una especial zozobra cuando surgieron desde mi interior algunas preguntas, que al principio aparecían de modo esporádico, más tarde con una mayor frecuencia, hasta llegar a ser molestas, casi obsesivas: Qué estás haciendo, cómo lo haces, por qué y para qué lo haces, por qué lo haces así y no de otra manera…

En realidad, todas tenían alguna respuesta relativamente simple, trivial. Si cualquiera de vosotros os las planteáis, posiblemente las responderéis con bastante facilidad.

Sin embargo, entre dichas preguntas, el por qué y el por qué así eran y siguen siendo para mí las más incómodas, las más difíciles de responder, al menos si uno lo intenta hacer con cierto rigor y coherencia.

Sentirse interpelado y responsable de dar una respuesta satisfactoria a esas cuestiones es una forma muy útil para todos aquellos que siguen considerando su práctica como una actividad de tipo recreativo. Tratar de obtener respuestas con una mínima seriedad constituye una tarea muy positiva, aunque para ello debemos soslayar algunas tentaciones como la autocomplacencia fácil o la de un exceso de exigencia, que nos pinta de negro todo el camino que queda por recorrer.

Si uno es lo suficientemente íntegro para no autoengañarse con frases hechas tales como  “porque me apetece”, “porque me divierto”, “porque es la única afición que tengo”, “porque no lo sé hacer de otra forma”, etc, nos acercaremos al buen camino.

Tal posicionamiento lleva casi de inmediato a plantearse cualquier aspecto que pueda ser  modificado, con objeto de obtener mejores resultados y progresar.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Un paso más

La Iniciativa, en 10 preguntas


Antes de iniciar quiero dar la bienvenida a este espacio a todos los acuarelistas aragoneses, que lo están visitando  recientemente de forma muy numerosa, gracias a la rapidez en la gestión informativa por parte de su Presidente, Manuel Macías Cañizares, con quien no había sabido contactar previamente debido a algunas coincidencias negativas, que no dejan en muy buen lugar mi eficiencia. Gracias.
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Tras las simples reflexiones de los últimos posts que, a pesar de todo, han girado siempre alrededor de las actividades acuarelísticas, vuelvo a insistir en lo que es más propio del contenido de la iniciativa Acuarelistas.

Después de haber hecho énfasis preferente en el aspecto individual, con objeto de poner en marcha actitudes de perfeccionamiento técnico y artístico, ahora toca insistir en el colectivo, institucional, concretamente en nuestras Agrupaciones, apostando por la necesidad de una mayor consistencia en la enseñanza que en ellas se imparte.

Al llegar a este punto considero muy conveniente disponer de un contenido básico, coherente y sólido, que constituya algo así como un Curso Básico de Acuarela, un manual recomendado, que contara con la aprobación y el apoyo del conjunto de agrupaciones de acuarelistas a nivel estatal, confiriéndole así cierta autoridad y prestigio.

En estas últimas semanas mi actividad preferente ha tenido como objetivo confeccionar lo que podría ser un ejemplo de programa-guía para dicho Curso, con enumeración ordenada de los temas o capítulos, así como algunas ideas preliminares sobre el modo de llevarlo a cabo.

Como resulta fácil de suponer, un proyecto así solamente tiene sentido construirlo desde las propias Agrupaciones, a ser posible de forma participativa, colaborativa. Así pues, lo he puesto a disposición de la Agrupación de Acuarelistas de Catalunya, cuyo Presidente,  J. A. Espinosa de los Monteros, tras mostrar su interés ha sugerido proponerlo de modo más formal en alguna próxima reunión de Presidentes de Agrupaciones.

El programa-guía en cuestión intenta ser concreto y explícito, pero a la vez con un margen suficiente de libertad que facilite el posterior desarrollo individual de cada  tema o capítulo que lo componen, que quedarán en todo momento abiertos a su modificación, como no podía ser de otra manera si pretende ser institucional y participativo.

Para ello se ha utilizado expresamente cierta ambigüedad en los propios enunciados,  que de este modo permiten englobar tanto las tendencias clásicas como las más modernas, a fin de que nadie pueda sentirse encorsetado cuando inicie el aprendizaje de dicho Curso.

No es el momento adecuado de exponer el contenido del programa, para respetar los tiempos y las formas. Convendrá  conocer la receptividad de las propias Agrupaciones y de sus Juntas Directivas. Si el resultado es positivo, se valorará con algún detalle la viabilidad del proyecto, aligerando el esfuerzo dinamizador que yo mismo me impuse hace bien pocos meses.
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Tal como estaba previsto, la encuesta seguirá abierta unos meses más, hasta finales de año, para que la muestra –actualmente ya sobrepasa el centenar- sea lo más numerosa y representativa posible.
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Aunque soy consciente de que no aporto con ellas ninguna idea especialmente brillante, seguiré con mis reflexiones, pensando en voz alta sobre temas que tengan algo que ver con el Arte o la práctica de la Acuarela.

Renuevo la invitación a cuantos quieran colaborar con sus propias reflexiones, o con cualquier otro formato, ya que el espacio está abierto a todos. Podéis mandarlas  a esta dirección email acuarelista12@gmail.com  para ser publicadas en un nuevo post.
Gracias, amigos acuarelistas, por vuestra atención.


martes, 11 de septiembre de 2012

Enseñanza, Maestros y Alumnos.

La Iniciativa, en 10 preguntas

Enseñanza, Maestros y Alumnos.

Nadie duda que los maestros de la pintura han sido en todo momento una fuente de aprendizaje muy valiosa, a través de la atenta observación de su propio quehacer artístico por parte del espectador avispado. Si, además, dichos maestros poseen dotes pedagógicas suplementarias, es evidente que un contacto regular con ellos creará inevitablemente escuela entre los alumnos más aventajados.
Si esto ha sido siempre así para la Pintura en general, no iba a ser distinto al tratarse de la enseñanza de la Acuarela. Todos nosotros tenemos en la cabeza los ejemplos vividos en las últimas décadas y en la propia actualidad.

Se impone, sin embargo, hacer algún tipo de distinciones, tanto en lo referente a profesores como a los propios alumnos.
Entre los alumnos hay los recién iniciados y otros con muy diferentes grados de experiencia, tantos como personas. Entre los maestros tampoco son todos iguales, ya que mientras algunos son más académicos y polivalentes, otros son más singulares por su forma personal de pintar y su propio temperamento.

Pues bien, es razonable sostener que cuanto menor sea la experiencia del alumno, más neutral y polivalente deberá ser su profesor y la enseñanza que reciba, ya que en caso contrario lo más probable es que el aprendizaje degenere en puro seguidismo formal, no recomendable para la adecuada maduración del que aprende, fácilmente sustituida por manierismos y tics, que pueden ser bastante difíciles de eliminar.
Lo ideal es una formación polivalente que permita conocer y dominar distintos tipos de recursos técnicos, lo que permitirá una posterior dedicación a diferentes tipos de temas hasta alcanzar el propio estilo. La racionalidad reclama ir de lo general a lo particular, de lo genérico a lo singular, a ser posible de una forma progresiva y consciente, en la medida que vayan surgiendo nuevas necesidades.

Son motivos suplementarios que subrayan la conveniencia de implantar en nuestras Agrupaciones una decidida sistematización de conocimientos, así como de un método académico, lo más neutral y polivalente posible, para respetar mejor la maduración artística de los alumnos.
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Con estos comentarios cierro esta primera tanda de reflexiones, que han girado siempre  sobre aspectos relacionados con el mundo de la Acuarela, nuestra particular devoción. En el próximo post se volverá a hablar de la propia iniciativa Acuarelistas. Gracias por vuestra atención.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Lo recreativo y lo profesional

La Iniciativa, en 10 preguntas

Lo recreativo y lo profesional

Debemos reconocer lo que haya de cierto en algunas críticas sobre nuestro modo de vivir la práctica acuarelística en el seno de nuestras agrupaciones.
Se dice que demasiadas veces nuestros talleres se parecen a los centros recreativos para la tercera edad, basándose en las edades y en el bajo tono artístico.

Que muchos de nuestros encuentros colectivos y salidas en grupo son similares a las excursiones de barrio, en las que prevalecen las motivaciones recreativas o turísticas sobre las pictóricas propiamente dichas.
Que demasiado a menudo suscita más expectativas la variedad en la barra del buffet libre o en los platos del menú que los hallazgos temáticos o maneras novedosas de plantear encuadres o recursos técnicos en las acuarelas pintadas durante las salidas.

Personalmente comparto algunas de estas críticas.
No me pasa desapercibida la utilidad social de las actividades en grupo, que sin duda nos facilitan el contacto personal, el enriquecimiento humano, las oportunidades de intercambio de nuestras experiencias, que constituye otra forma muy eficaz de aprendizaje.

Soy consciente de que las actividades recreativas y lúdicas son, tomadas en su conjunto,  una magnifica defensa frente al estrés generado por nuestra actividad laboral, sea  de tipo artístico o de cualquier otro sector profesional.
Saber captar los valores turísticos y gastronómicos de las zonas que visitamos en nuestros desplazamientos pictóricos no deja de ser un valor añadido más, de tipo cultural, al objetivo inicial de carácter pictórico. A nivel de actitud individual se impone la necesidad de un equilibrio, una cierta flexibilidad ante un colectivo heterogéneo, para hacer compatible lo lúdico y lo profesional, la disciplina con la tolerancia, en una palabra, la libertad.

En nuestras salidas comunitarias debe buscarse un espacio y tiempo para el comentario de los resultados. Quizás sería oportuno aprovechar algunas salidas, al menos las más especiales, como ocasión de pequeñas exposiciones temáticas realizadas sin prisa a partir de los materiales obtenidos durante la excursión, sean apuntes, fotos o ambas cosas, generando así exposiciones virtuales para ser colgadas después en los blogs de nuestras Agrupaciones.
Puede ser también una buena idea facilitar un breve resumen histórico-turístico de la zona visitada, o ser comentado durante el propio trayecto por alguien que la conozca bien, si se viaja colectivamente.

Todos son recursos útiles para convertir cada salida pictórica en una experiencia siempre enriquecedora, tanto desde el punto de vista artístico, como cultural y social.

 

sábado, 1 de septiembre de 2012

Lo personal y lo colectivo

La Iniciativa, en 10 preguntas

Lo personal y lo colectivo


Defiendo compatibilizar una sana competitividad personal basada en la propia singularidad personal, una mezcla equilibrada de conocimientos, facultades técnicas, sentido estético y acierto en los temas cultivados, con el más escrupuloso respeto a todos los compañeros acuarelistas, en la convicción de ser buscadores de lo imposible, la acuarela perfecta.

Mostrar un sincero agradecimiento al patrimonio educativo acuarelístico generado por cuantos nos han precedido en el tiempo, así como al de tantos artistas contemporáneos nuestros que en estos precisos momentos siguen trabajando a lo largo y ancho del país, aceptando con absoluto realismo y naturalidad que el todo es siempre superior a las partes.

Considero que este tipo de actitud facilita la motivación y la actividad en nuestra práctica diaria, el seguir siempre abiertos a su perfeccionamiento, tratando de no descuidar tampoco algunos ingredientes de altruismo y solidaridad hacia quienes recorren caminos parecidos, con el ánimo dispuesto a cooperar.

Creo que debemos tratar de ser lo más exigentes posible con nosotros mismos a la hora de distinguir entre nuestros legítimos personalismos y las conveniencias generales como colectivo acuarelista.

Saber defender la unidad en lo más fundamental nos permitirá ser más flexibles con los demás, evitando desavenencias innecesarias que demasiado a menudo se convierten en divergencias, nuevas formas  de sectarismo, desunión, que casi siempre conllevan la ineficacia en la consecución de objetivos de más alcance.

No debemos en ningún momento perder de vista que cuanto sea  beneficioso para la acuarela, más bien temprano que tarde redundará positivamente sobre nuestra propia actividad personal.

A mayor unidad y solidez, mayor compañerismo, mayor respeto, mayor poder de atracción, mayor participación y mayores posibilidades de expansión.

Estas reflexiones pretenden una inmunización frente a los riesgos de división debida al exceso de personalismo y a los distintos tipos de particularismo, geográfico, temperamental, ideológico o de simple expresión artística, que demasiadas veces anidan en nuestro interior y en el de nuestras propias agrupaciones.

Si es necesario, seamos generosos a la hora de ceder o renunciar a aquellos  aspectos secundarios que dificulten acciones comunes, siempre que no resulten comprometidos aquellos más básicos que conforman nuestra propia dignidad e identidad  artística.